La IA en medio de la rutina laboral y reuniones de trabajo

Buenos días. Hoy es un nuevo día del mes de marzo del 2023. Me despierto sintiéndome renovado gracias a mi nuevo Smartband que funciona como asistente personal y sistema de monitoreo de sueño, me ayuda a dormir mejor ajustando automáticamente la temperatura y la iluminación de mi habitación. Al sentarme en la cama, me da los buenos días y me informa sobre el clima y las noticias relevantes.

Mientras me dirijo a la cocina, mi refrigerador me informa sobre los alimentos que se están acabando y sugiere algunas comidas saludables para mi desayuno, teniendo en cuenta mis preferencias alimenticias y mi historial médico. Al prepararme el café, mi cafetera detecta mi ritmo cardíaco y me sugiere una cantidad de cafeína óptima para mi salud.

En mi camino hacia el trabajo, me recuerda mi agenda para el día. Además, me sugiere posibles mejoras en mi presentación para una reunión importante. Ya estando en la oficina ingreso a la sala de reuniones, están todos presentes y a las 9 am hora exacta se inicia la reunión programada, parte de los asistentes se conectan por videoconferencia, al otro lado están nuestros socios internacionales; saludo y la cámara me reconoce y me enfoca en primer plano. La oficina está cerca a la ventana, se escucha por un momento el ruido molestoso del jardinero cortando el césped y algunos autos, pero los micrófonos de la sala han eliminado el ruido de fondo… la reunión continúa con normalidad.

Durante la reunión con mis colegas, el sistema de transcripción automática captura y transcribe las notas de la reunión en tiempo real y me ayuda a identificar los puntos clave de la discusión. Además, el asistente virtual me sugiere algunas preguntas importantes que puedo hacer para profundizar en los temas discutidos.

Después de la reunión, me ofrece ayuda para organizar mi lista de tareas pendientes en función de la prioridad y el plazo. También me sugiere algunas herramientas y recursos que puedo utilizar para completar las tareas de manera más eficiente.

En mi hora de almuerzo, mi asistente virtual me sugiere algunos restaurantes cercanos que ofrecen opciones de comida saludable y me brinda información nutricional detallada sobre los platos que me interesan. Después del almuerzo, mi sistema de monitoreo de actividad física me anima a dar un paseo corto por el parque para evitar la fatiga y el sedentarismo.

Durante el resto de la jornada, mi asistente virtual me ayuda a mantenerme enfocado y productivo al brindarme sugerencias sobre la mejor manera de organizar mi tiempo y mis tareas. También me alerta cuando tengo correos electrónicos importantes o tareas urgentes que necesitan mi atención inmediata.

Al final del día, me ayuda a organizar mi agenda para el día siguiente y me recuerda cualquier tarea pendiente que necesite completar antes de irme a casa.

Hace un tiempo atrás, visualizaba el futuro cercano muy similar al que hoy se puede ya vivir, la idea de tener una rutina diaria asistida por la inteligencia artificial era algo que parecía no muy lejano, pero tampoco a la escala que se nos está presentando. Sin embargo, hoy en día, el uso de la IA se está convirtiendo en una realidad cotidiana para muchas personas. La velocidad con la que esta tecnología ha avanzado en los últimos años es impresionante y ha superado incluso las expectativas de los más optimistas como yo.

En la actualidad, la IA está presente en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, desde la atención al cliente hasta la conducción autónoma de vehículos que de a poco se van autorizando en diferentes ciudades del mundo. La rutina diaria también se ha visto beneficiada por la IA, ya que esta tecnología puede ser utilizada para ayudarnos a gestionar nuestro tiempo, mantenernos organizados, aumentar nuestra productividad y mucho más.

Por ejemplo, podemos encontrar asistentes virtuales que nos recuerdan las citas importantes y las tareas pendientes, que nos sugieren la mejor ruta para llegar al trabajo, que nos recomiendan las noticias más relevantes en base a nuestros intereses, entre otras muchas funciones.

La IA también empieza a estar presente en nuestros hogares, gracias a la domótica, que nos permite controlar nuestros electrodomésticos y sistemas de climatización de manera remota y programarlos para que se enciendan o apaguen automáticamente según nuestras necesidades.

Otro ejemplo de cómo la IA ha cambiado nuestra rutina diaria es la forma en que nos relacionamos con la tecnología. Antes, para buscar información o realizar una compra, teníamos que navegar por múltiples páginas web. Hoy en día, los asistentes virtuales y los chatbots pueden ayudarnos a encontrar lo que buscamos.

En definitiva, la IA se convertirá en una herramienta indispensable para muchas personas en su día a día, facilitando su vida y haciéndola más eficiente. A medida que la tecnología sigue avanzando, es probable que en poco tiempo veamos aún más avances en este campo, lo que nos permitirá tener una rutina diaria cada vez más automatizada y asistida, pero ¿Qué tipo de nuevos problemas de autonomía y seguridad implicara en nuestras vidas?….

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